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Hay muchas palabras que nos
vienen a la cabeza para definir la filosofía que hay detrás de una
prueba como el Did Spain, variadas y dispares, como amistad, reto,
territorio, soledad-grupo, esfuerzo, paisaje, armonía, mar, cielo,
montaña, dolor, superación...
¡Cuántas más podríamos
encontrar!
Pero os toca ahora a
vosotros escribirlas, en vuestras piernas, vuestros brazos, vuestros
corazones y vuestras mentes, nosotros tan solo somos la página en
blanco.
Pero por añadir algo más
concreto, he aquí 5 principios básicos:
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El Did Spain no es un triatlón pero bebe en
las fuentes del triatlón más auténtico y que más nos apasiona,
que no es otro que el de la larga distancia en leal disputa
contra uno mismo y sus propios límites.
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En el Did Spain no hay premios en metálico,
el premio es haber sido capaz de vencer todos los miedos
internos para enfrentarse al desafío.
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El Did Spain tiene vocación solidaria y
destina parte de sus ingresos a organizaciones benéficas, tanto
a través de los premios como por medio de colaboraciones de
voluntariado para la integración a través del deporte de
personas con alguna discapacidad y patrocinio de alguna de sus
actividades.
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En el Did Spain no hay invitados, somos todos
iguales ante el reto.
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El Did Spain no es una prueba masiva ni lo
será nunca, tan sólo unos pocos podrán decir: I did it!
Gracias por estar ahí y por
atreveros a soñar con nosotros, y acabo con lo escrito el 14 de
enero de 2010 en la entrada que inauguraba nuestro blog:
¿Por qué?
Por compartir.
Por
poder darme cuenta de la inmensa suerte que es estar vivo, sano y
rodeado de gente que ha merecido la pena conocer.
Porque nada vale nada sino eres capaz de sacarlo de ti y ofrecérselo
a los demás.
Porque a veces te pesa la desgracia ajena y te sientes mal en tu
piel privilegiada y tratas de exhortizar y purgar los males ajenos
aunque solo sea tratando de hermanarte con todos aquellos con los
que tienes oportunidad de cruzarte en el camino.
Porque estos caminos que yo transito, naturales y espirituales,
quiero que sean hollados por vosotros que tan bien me entendéis.
Porque no quiero que los 2 días que me quedan sean ya de resaca.
Por
mis amigos.
Por
los que se fueron demasiado pronto para poder todo decirles.
Porque quiero seguir siendo niño y volar, alto y lejos.
Porque os necesito.
¿Y tú?
¿Por
qué?
“Dejadme
tranquilo negros pensamientos, quiero estar solo apenas un momento,
no quiero oiros, negros nubarrones de mis dudas, ni veros en mis
pesadillas presentes, ni sentir las agujas de vuestro dolor clavarse
sin piedad en mis músculos, no vais a poder conmigo, voy a llegar y
a venceros, miedos míos, y podré decir al fin I did it”
Quizá no esté
muy lejos esta recreación del diálogo interno que alguno de nuestros
10 protagonistas acaso tuvo que mantener consigo mismo para, a pesar
del agotamiento general y del dolor muscular, seguir adelante en los
últimos kilómetros del doble maratón que, el pasado domingo,
culminaba la segunda edición del DidSpain.
¿Qué se
esconde, pues, detrás de este acrónimo para imaginar tan dura
batalla psicológica?
DidSpain, Double Iron
Distance Spain. 10 Km de natación, 346 Km de duro
ciclismo y 84 Km de carrera pedestre por la cima de la provincia de
Alicante, la mole inconfundible del Montcabrer.
Cuando este
reto deportivo echó a andar en la imaginación de sus organizadores,
A300w con Ximo Rubert a la cabeza y el Semagrup Elche Triatlón Club
y el Club Triatló Banyeres como hacedores del mismo, un único
objetivo había en su espíritu: poder organizar un evento en el que
se mostrase toda la belleza natural de este paraiso que es la costa
y el interior de la provincia de Alicante.
Tratándose de
un triatlón por etapas de esta envergadura, no podía faltar una
salida desde la Isla Plana o de Nova Tabarca, donde participantes y
organizadores pernoctan ya la noche del jueves, duplicando por un
día la población de la isla en estas fechas.
El viernes al
amanecer se atacaron los 10 kilómetros de natación, primero
enfilando al cabo de Santa Pola, con su Sierra y su faro como guías,
y después costeando por las playas vírgenes del Carabassí, para
hacer pie en el extremo de levante de Arenales del Sol. Tras esas
primeras 3 ó 4 horas nadando, Roser, Víctor, Esteban, Eduardo,
Fernando, Marcos, Vicent, Antonio, Jaime y Sergi, que así se llaman
nuestros héroes, tomaron la bici y pedalearon durante 145 kilómetros
camino de Banyeres de Mariola, teniendo que superar por el camino el
mítico Xorret de Catí. Fueron casi 8 horas para los primeros por 11
horas y media para los más rezagados.
El sábado los
participantes se las tuvieron que ver con una macroetapa de 201 Km
en la que se subían muchos de los puertos más queridos y al tiempo
temidos, por los triatletas y ciclistas alicantinos: Mariola, Font
Roja, Sant Antoni, Carrasqueta, Torre de les Maçanes, Benifallím,
Tudons, Relleu, Aigües, Busot, Xixona, Ibi y Buxcarró, 7 puertos y 6
repechos, con 3 cimas por encima de los 1.000 metros y un acumulado
total de 3.800 m. Entre 7 horas y media y 11 horas emplearon los
triatletas en esta etapa.
Y ya el
domingo, con el cuerpo magullado pero el espíritu dispuesto, a las 8
de la mañana, con 9º y un mar de nubes bajo el patio de armas del
castillo de Banyeres, partieron hacia la Mariola a por los 84 Km y
los 2.400 m de desnivel de la etapa, que les iban a llevar a hoyar
la cima del Montcabrer en el kilómetro 28, bordear el nacimiento del
Vinalopó y todo su legado, no solo natural sino también
cultural-industrial, pasar al pie de la Penya La Blasca, llegar a
Lomas de Jara, en Biar, y acabar ascendiendo de nuevo a los 830 m de
la imponente fortaleza, tanto como la de su coraje, tras poco más de
9 horas unos y más de 13 horas otros.
Pero tanto
Fernando Cantos como
Roser Baello, los primeros en el castillo, sabían que su
gesta era de igual calibre que la de sus 8 compañeros y amigos de
fatigas en esta aventura del cuerpo, pero sobretodo del espíritu de
superación, que es el DidSpain. Y es que puediera ser que alguno
creyera entrever la silueta de Sigüenza en algún recodo del camino
de estas “horas y leguas” que allí pasaron.
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